Ciudad de México, 28 de marzo de 2026
Boletín de prensa UTCSyD-100
- La violencia de género digital no es un problema menor, su impacto es devastador en las mujeres, apuntó la consejera electoral Maira Melisa Guerra Pulido
- El anonimato y la rapidez de las redes sociales amplifican las consecuencias de la violencia digital, por lo que estas actividades son un llamado a la acción, afirmó
El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) realizó el taller virtual “Ciberseguras: Participación política y ciudadana sin violencia digital”, con el objetivo de promover herramientas de autocuidado en los espacios digitales y reflexionar sobre los riesgos que enfrentan las mujeres en internet.
Durante la inauguración, la consejera electoral del IECM Maira Melisa Guerra Pulido señaló que en la actualidad la tecnología se ha convertido en una extensión de la vida cotidiana; sin embargo, advirtió que el entorno digital, que debería ser un espacio de libertad y conexión, se ha transformado para millones de mujeres y niñas en un lugar marcado por el acoso, el control y el miedo.
“La violencia de género digital no es un problema menor ni es una molestia virtual. El impacto es devastador, las mujeres experimentan altos niveles de ansiedad, depresión, ataques de pánico y un profundo sentimiento de desprotección. Lo más grave es como esta violencia busca justamente el disciplinamiento y la autocensura. Con ello, se limita el derecho a expresarse, a lidiar y habitar un espacio público, virtual o físico”, expresó.
Guerra Pulido señaló que, en el ámbito político-electoral, la violencia digital se ha convertido en una de las formas más recurrentes de violencia política contra las mujeres y que, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, existen 476 registros, entre los cuales un número importante corresponde a casos de violencia digital o mediática.
Añadió que las redes sociales se han convertido en espacios donde se concentran estas agresiones, mediante publicaciones ofensivas, mensajes denigrantes o la difusión de contenidos en redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Ante este panorama, subrayó la importancia de no normalizar el acoso ni la violencia en línea y de fortalecer mecanismos institucionales y legales que garanticen entornos digitales seguros.
“Sin duda, las agresiones en línea suelen ser una extensión de la desigualdad estructural que ya existe en el mundo físico. El anonimato y la rapidez de las redes sociales aceleran el daño dejando cicatrices silenciosas, pero profundas. Por tanto, este tipo de actividades es un llamado a la acción”, afirmó.
Durante el taller, realizado en el marco del 8 de marzo, Día internacional de las Mujeres, las cofundadoras de Hijas de Internet, Montserrat López Pérez y Luisa Alfaro Luna, compartieron herramientas y recomendaciones para el autocuidado en espacios digitales, así como estrategias para reconocer y enfrentar la violencia en línea desde una perspectiva de género.
Montserrat López Pérez, señaló que las estadísticas confirman la persistencia de la violencia contra las mujeres en el entorno digital (de acuerdo con datos del Módulo sobre Ciberacoso — MOCIBA— del INEGI, en 2024 alrededor de 10.6 millones de mujeres en México fueron víctimas de ciberacoso). Explicó que tres de cada diez casos afectaron a jóvenes de entre 20 y 29 años y, una proporción similar, correspondió a incitaciones o propuestas sexuales.
Luisa Alfaro Luna, por su parte, mencionó que la violencia digital contra las mujeres que participan en la vida pública representa también un problema democrático, pues estas agresiones limitan la libertad de expresión, reducen la participación política y generan autocensura, lo que en muchos casos termina expulsándolas del debate público; advirtió que cuando las mujeres abandonan estos espacios por miedo, la democracia pierde voces fundamentales para su fortalecimiento.
